Jot Down, los reyes del refrito

refrito
Todos hemos cocinado refritos, pero jamás nos hemos creído un gran chef por eso. En el periodismo, ‘Jot Down’ vende refritos y se cree el ‘New Yorker’ español. 

“Algo que parece molestar a los lectores
tanto como el plagio, aunque no lo sea:

lo que podríamos llamar periodismo
de refrito y composición.  Son artículos
‘tan inspirados’ 
 en otros,  que parecen copiados”.
Milagros Pérez de Oliva. Periodista

El refrito parecía herido de muerte. Y, sin embargo, sigue vivo.

Reinó, sobre todo, antes de Internet. El corresponsal podía leer la prensa de su destino, que tardaba en llegar a España, y con lo que pescaba de varios diarios retrataba lo que ocurría en el país. Los más honestos citaban las fuentes. Si podían, añadían alguna fuente propia o alguna descripción. Los más piratas robaban sin piedad.

Es un periodismo de último recurso, justificado en muchas ocasiones. Es la tabla de salvación si uno tiene prisas, carece de fuentes porque acaba de llegar a la ciudad, le pilla el toro por despiste o, simplemente, algún colega de la competencia saca una exclusiva difícil de obviar. Se cita la fuente, más arriba o más abajo, se incluyen las reacciones y ya. Jamás, o al menos hasta los últimos años, a un periodista sensato se le ocurría sacar pecho por el resultado de un refrito. Era una parte del trabajo, tan fea como editar un teletipo, que había que hacer cada cierto tiempo obligado por las circunstancias.Leer más »

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Rivas, Jabois y Domínguez: cómo ‘El País’ tritura buenos reporteros

Manuel Rivas“Tenemos un exceso
de opinión desmedido”.
Antonio Caño.
Director de El País

En una entrevista con Ana Pastor, el director de El País, Antonio Caño, vendió el mensaje de que él, que llegaba de Estados Unidos, había aprendido de la escuela americana y que gracias a esa perspectiva mejoraría el periódico disminuyendo su exceso de opinión. Dos años después, Caño ha fracasado en ese punto. Y lo que es peor: el diario del grupo Prisa sigue siendo una máquina de triturar buenos reporteros para reconvertirlos en mediocres columnistas.

Ocurrió con Manuel Rivas y Maruja Torres. Ha ocurrido con Manuel Jabois. Y está ocurriendo con Iñigo Domínguez.Leer más »